Te merecés un "posteo" más largo que este.
No te diste cuenta. Y aunque te lo repetí hasta el cansancio es como si pasara inadvertido. Pero por un lado te entiendo, porque lo que vos me dijiste a mí, también me pasó inadvertido. Ojo, te escuché, y sigo analizando cada palabra que me dijiste, pero no quiero escuchar tu "consejo", porque simplemente te quiero acá.
No te diste cuenta que desde que te ví ahí, en la cuadra de enfrente caminando hacia nosotras tuve un nudo en el estómago hasta que me fui. No un nudo feo, estaba nerviosa. Sí, me ponés nerviosa. Más porque no me hablás cuando yo te hablo y después se supone que tiene que estar todo bien cuando nos vemos en situaciones "soultranciosas".
No puedo entender qué carajo te pasa por la cabeza. Seguramente muchas de las cosas que me dijiste tales como esos consejos para "conseguirte" son un verso, porque si no querés obviamente nunca va a pasar nada. Lo peor es que te da lo mismo, porque ya no es cuestión de querer o no querer. Y te odio por eso. Porque a mí, básicamente, no me das lo mismo.
Sabés qué es lo peor? Que me voy a quedar todo el fin de semana y probablemente todo el mes y más tiempo con tu cara ahí, enfrente mío y yo con unas ganas impresionantes de comerte la boca. Y sí, lo podría haber hecho. Pero no quiero que sea así. Si lo hacemos, lo hacemos bien.
Y mi angustia no era por otra cosa que por no poder creer que me estés rechazando de esa manera. Lo peor es que no es que me dijiste "no, sos horrible". Me dijiste absolutamente todo lo contrario, pero que estabas confundido. Y en ese momento tenía ganas de agarrar a tu confusión, tu duda, lo que sea que tengas, del cuello y propinarle un "la concha de tu madre forro" y pegarle. A vos también, de paso, pero sos muy lindo para que te pegue (arre que ya te pegué).
Y es al pedo que me hagas psicología. Yo me obsesiono con todo, me encapricho con todo. Sos un capricho con enganche con obsesión. Me es imposible pelear contra eso, porque así soy yo. Y sí, me pongo mal a veces, pero porque me recontra cabe el drama.
Igual, lo que pasó anoche no tendría que haber pasado. Maldito champagne. No era la idea que me vieras así, muy poca gente me ve así de angustiada. Pero justamente vos no. Y te odio, porque sacás lo peor de mí, pero al mismo tiempo me encantás de sobremanera. Y soy RE masoquista, y sé miles de cosas sobre vos que cada vez que las repienso me digo "sos una máquina de elegir mal, pelotuda". Pero me chupa un huevo. Porque te quiero para mí. No sé si voy a hacer algo. La inacción es parte de la acción. Pero te quiero para mí, estoy segura.
No cambio absolutamente por nada el mirarte toda la noche.
"Por mí te daría mil besos"
"No quiero que me lastimen otra vez"
[Ojalá pudiera seguir firmemente lo que dice el título de este blog]